Rosana Enguix, abogada valenciana que ha construído su reputación y experiencia basándose en la cercanía, el estudio meticuloso de cada caso y la determinación que transmite a sus clientes, necesitaba una imagen acorde a su personalidad profesional: luminosa, clara y con un punto de color personal que transmitiera tranquilidad, transparencia y confianza. El reto se encontraba en aplicar todo a un proyecto de diseño que no solo se limitaba a la identidad gráfica: se necesitaba una marca personal, una identidad gráfica acorde, el desarrollo de un amplio catálogo de material de uso profesional y, el centro de todo… la propuesta y diseño de un despacho.